Sardinas en lata: una alimento saludable y económico
Sardinas en lata: una alimento saludable y tradicional
Las sardinas en lata son uno de los alimentos en conserva más populares y consumidos en el mundo. Su excelente perfil nutricional, su larga duración en óptimas condiciones, su precio asequible y su versatilidad en la cocina las convierten en un alimento básico en nuestros hogares.
Aunque hoy forman parte de nuestra despensa cotidiana, detrás del gesto de abrir una lata de sardinas existe una historia de innovación, tradición pesquera y técnicas de conservación de alimentos que se remonta varios siglos.
Origen del método de conservación
La sardina recibe su nombre de la isla de Cerdeña (Sardinia en Latín), en el mar Mediterráneo, donde antiguamente abundaban estos pequeños peces. Sin embargo su consumo es mucho más antiguo y ya formaba parate de la alimentaciñón de fenicios, griegos y romanos.
Antes de que aparecieran las conservas en lata, las sardinas se preservaban mediante salazón, secado o ahumado, métodos que permitían almacenarlas y conservarlas durante largos periodos de tiempo. Hoy en día todavía siguen elaborándose sardinas mediante estas técnicas ancestrales, aunque han caído un poco en dehuso.
La verdadera revolución llegó a comienzos del siglo X!X. En 1810, el maestro confitero francés Nicolas Appert desarrolló un método para convervar alimentos mediante calentamiento en recipientes herméticos. El hallazgo fue el resultado de participar en un premio convocado para hallar un método que permitiera conservar alimentos durante las campañas del ejército francés. Poco después empezaron a utilizarse latas metálicas, lo que permitió consumir sardinas todo el año y transportar este pescado a grandes distancias sin perder su calidad.
Las primeras fábricas especializadas en sardinas enlatadas surgieron en la costa atlántica de Francia, y posteriormente se extendieron por Portugal y el norte de España, especialmente en Galicia y Cantabria, donde la industria conservera alcanzó un enorme desarrollo. Hoy siguen siendo paises de referencia en la producción de conservas de pescado de alta calidad.
Elaboración de las sardinas en lata
El proceso de elaboración combina técnicas tradicionales con modernos controles de calidad. Existen pequeñas variaciones según el fabricante, pero en general los pasos son los siguientes:
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Captura de las sardinas en temporada y punto óptimo.
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Selección y limpieza del pescado.
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Cocción con vapor o fritura ligera, dependiendo del proceso.
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Envasado de las sardinas de manera automatizada o manual.
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Añadido de un líquido de cobertura (aceites de oliva o girasol, escabeche, agua salada, salsas...).
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Sellado hermético de la lata.
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Esterilización mediante calor para garantizar su conservación durante años.
Gracias a este proceso no es necesario añadir conservantes químicos al producto.
Propiedades nutricionales de las sardinas en lata
Las sardianas en lata destacan por su elevado aporte nutricional. Son una fuente excelente de proteínas, grasas saludables, vitaminas y minerales.
Proteínas de calidad
Las sardinas en lata aportan cerca de 25 gramos de proteína por cada 100 gramos de producto, aportan los aminoácidos necesarios para los músculos y la reparación de tejidos.
Son especialmente ricas en ácidos grasos poliinsaturados Omega-3, que nuestro organismo no puede producir, por lo que deben ser ingeridos. Estos ácidos grasos son muy beneficiosos:
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Favorecen la salud cardiovascular.
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Colaboran en la salud ocular.
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Reducen los triglicéridos.
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Colaboran al correcto funcionamiento del cerebro.
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Tienen efectos antiinflamatorios.
Minerales
Es de destacar el aporte de calcio (presente en las espinas del pescado principalmente) beneficioso para huesos y dientes, y con acción de prevención de osteoporosis,. Además, contienen oligoelementos como:
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Fósforo.
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Selenio.
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Magnesio.
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Yodo.
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Hierro
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Potasio.
Elementos que pese a estar presentes en pequeñas cantidades en nuestro organismo, son fundamentales para la vida.
Vitaminas
Las sardinas en lata constituyen una fuente natural de vitamina D, esencial para absorber el calcio manteniendo la salud ósea y favorecer el sistema inmunitario. También aportan un contenido elevado de vitamina B12, fundamental para la formación de glóbulos rojos, para el buen funcionamiento del sistema nervioso y para la producción de ADN
Valor nutricional medio por cada 100g
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Valor energético: 200–220 kcal
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Proteínas: 23–25 g
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Grasas: 10–12 g
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Omega-3: 1,5–2 g
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Calcio: 300–400 mg (sardinas con espinas).
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Vitamina D: alto.
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Vitamina B12: muy alto.
Estos valores pueden variar en función del tipo de conserva y del líquido de cobertura empleado (aceites de girasol u oliva, agua, salsas, etc).
Beneficios para la salud de las sardinas en lata
Junto con una dieta equilibrada, el consumo regular de sardinas en lata puede aportar numerosos beneficios.
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Los ácidos omega-3 ayudan a disminuir la cantidad de triglicéridos, mejoran la elasticidad de los vasos sanguíneos y reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
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La combinación de calcio, vitamina D y fósforo favorece tener huesos sanos y fuertes.
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Las sardinas en lata son un alimento saciante, debido a su contenido en proteínas, por lo que pueden utilizarse en el caso de dietas de control de peso. También, por esta misma razón, se recomienda su inclusión en dietas de deportistas puesto que favorece la recuperación muscular.
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El ácido DHA (tipo de Omera-3) es necesario para el buen funcionamiento del cerebro y puede contribuir al mantenimiento de las capaciades cognitivas en el envejecimiento.
Contraindicaciones
Aunque se trata de un alimento muy saludable, en algunas situaciones puede ser aconsejable reducir su consumo.
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Muchas conservas tienen elevados contenidos en sal, por lo que las personas con hipertensión arterial o con dietas bajas en sodio deben moderar su consumo o elegir conservas bajas en sal.
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Las sardinas contienen purina, lo que puede favorecer el aumento del ácido úrico.
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Es importante también elegir conservas con aceites de buena calidad, aceites de oliva sin refinar.
¿Cómo elegir una lata de sardinas?
A la hora de comprar una lata de sardinas, debemos fijarnos en varios aspectos
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Comprobar que la lata no presente golpes, fisuras, óxido o abombamiento. En ese caso descartarlas. Jamás consumir una lata que presente abombamiento, es un indicio de posible presencia de toxinas que causan el botulismo.
- Elegir conservas preferentemente con aceite de oliva virgen extra.
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Revisar los ingredientes, mejor cuanto menos añadidos tengan.
- Escoger conservas con bajo contenido en sal, si lo necesitamos.
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Las conservas deben mostrar claramente el origen del pescado presente.
Para personas que no tengan contraindicaciones en el consumo de sardinas en lata, pueden beneficiarse de sus magníficas cualidades con un consumo de dos o tres veces por semana.
Forma de consumir las sardinas en lata
Las sardinas en lata se pueden consumir tal cual, con un poco de pan, o utilizarse conmo complemento de otros platos o preparaciones.
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En tostas con un poco de tomate rayado, aceitunas y albahaca o perejil.
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En ensaladas frías, como una ensalada de garbanzos cocidos, cebolla, tomate, pepino y limón. O cualquier otro tipo de ensalada.
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En platos de pasta como espaguetis con ajo, perejil y un toque de guindilla.
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Para elaborar un paté de sardinas.
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Para terminar una pizza añadiendo unas colas de sardinillas en el último momento del horneo.
En definitiva las sardinas representan una opción muy saludable dentro del consumo de conservas. Son muy nutritivas, aportan elementos fundamentales en nuestras necesidades alimenticias,son económicas, fáciles de almacenar y duraderas. Es un producto muy socorrido y versátil en la cocina.
Como cualquier alimento, por muy nutritivo que sea, debe acompañarse de otros dentro de una dieta saludable, con verduras, frutas, legumbres, carnes y pescados. Todo en su justa medida, eligiendo productos frescos y de calidad, para tener una dieta saludable y equilibrada.